sábado, 23 de marzo de 2013

Diario de una GORDA- Cap.2



Capítulo 2


De repente me desperté en un hospital, no era consciente de lo que ocurría. Estaba aturdida. Había dos personas a mí lado.

-¿Cómo te encuentras Eva?-preguntó un hombre con una bata blanca.

Me quede muda no entendía nada. ¿Qué hacía yo en ese sitio? ¿Quiénes eran esas personas? ¿Por qué me preguntaban cómo estaba?
De repente empezaron a venirme imágenes a la cabeza. Los coches, aquel policía, Hugo…Mi abuela había… No podía pensar en eso, no ella había sido una de mis mejores amigas. Me había apoyado en todo momento, y ahora me había quedado sola. Mi hermana Clara se había ido a Madrid a trabajar como periodista, se había casado con un medico y había tenido un niño y una niña. Mi madre había muerto, y mi padre todavía sigue dolido por aquel accidente que ocurrió hace solo dos años. Así que lo único que pude hacer fue mirar al señor de la bata blanca y salir de allí.

-¿Pero qué hace?, ¡no puede irse, tenemos que hacerte un análisis de sangre. - decía todo el rato el doctor.

Yo lo miraba y seguía andando solo quería salir de allí. Cogí el coche y me fui. Me dolía la cabeza, quería acostarme y despertar y que todo esto solo hubiera sido un sueño. Pero no era así.
Llegue a mi casa, mierda ahora no encontraba las llaves “puffff”. Las saque rápido, cerré la puerta de mi casa ya eran las 5:30, no había comido y a las 6:00 tenía que ir a trabajar, pero ya me daba igual toda así que me acosté en mi cama y me dormí. Esa noche tuve un sueño muy raro. Primero estaba en una habitación sin muebles, solo de color blanco. Y hay en el centro de la habitación estaba Hugo, yo me ponía a hablar con él. Pero de repente se iba, yo lo perseguía hasta que aparecía una chica, su novia. Y eso se repetía una, y otra vez.

sábado, 16 de marzo de 2013

Diario de una GORDA- Introducción


Diario de una GORDA



7 de septiembre de 2012



INTRODUCCIÓN:

Os voy a contar mi historia, una historia como otra cualquiera. Son las 4:00am llevo toda la noche en mi sofá, viendo la tele, imaginando miles de historias que nunca llegaran a ocurrir. ¿Por qué, por ser una gorda?, si por eso, por esa simple tontería me quedare sola, sin nadie a mi lado solo con mis dos gatos. Perdón no os los he presentado, son mis únicos amigos aparte de mi hermana Clara y mis padres. Mis gatos se llaman Morcón y Salchichón. Pensareis que soy patética y que mi vida es una mierda, pero no es así ser gorda también tiene sus ventajas: porque…
-“RRRIIIIIIIIIIIING”- suena el teléfono
¿Sera él, la persona con la que me gustaría pasar el resto de mi vida, con el que me gustaría compartir todas mis alegrías y mis penas, la persona que llevo amando desde los seis años?-piensa Eva

- ¿Diga?

-Hola ¿es usted el titular de la casa?

-Si…-dice Eva sin mucho entusiasmo

-¿Quiere pasarse a la línea de Orange?

-No gracias, adiós- Eva cuelga

No, no es él. ¿Además para que iba a llamarme una persona como Hugo? A ella, una chica sin valor alguno.
Vale lo tengo claro mi vida es una autentica mierda.


Diario de una GORDA- Cap 1





Capítulo 1.


PIIIIIIIIIIIII!- suena el despertador.

Ya son las 10:00 de la mañana, ya empieza otro día, para los demás un día cualquiera, pero para mí un día especial. Había quedado con Hugo, el amor de mi vida. Me preparé el desayuno, me duché, me puse mi mejor vestido y me lavé los dientes. Me miré al espejo, estaba radiante. Pero de repente sonó el teléfono, era Hugo.

-Hola, Eva- dijo Hugo.

-Hola, Hugo- dijo Eva.

-Lo siento Eva pero hoy no vamos a poder quedar -dijo Hugo.

De repente vi como mi mundo se derrumbaba, me costaba respirar, tenía que salir de allí. Deje el teléfono colgando y salí de mi casa corriendo se me saltaban las lágrimas, necesitaba estar sola y sabía el lugar perfecto donde conseguirlo. Cogí el coche y me fui al único lugar que nadie me encontrase ni me hiciese preguntas. La vieja casa de mis abuelos. Iba rápida no quería pensar en nada solo aislarme del resto del mundo. Cuando llegue todo era muy raro, la casa de mis abuelos estaba rodeada de coches, había mucho ruido. Entre corriendo, no podía pensar, solo correr. Me acerque a un policía.
-Perdone, esta es la casa de mis abuelos ¿qué es lo que pasa?- pregunte temiéndome lo peor.
-Lo siento, no sé cómo decirle esto pero… su abuela ha… fallecido. Lo siento, tiene que irse -dijo el policía que enseguida se fue a seguir investigando.

-¡NOOO! por favor no me haga esto déjeme entrar mi abuela no ha muerto. No, no, no, esto tiene que haber sido un malentendido. A ella no le puede pasar esto, estaba muy bien- dijo Eva casi suplicando.

-Lo siento pero tiene que irse-dijo el policía.


El mundo empezó a darme vueltas, todo se movía a mí alrededor...